FLO-JO, LA MÁS RÁPIDA


Delorez Florence Griffith-Joyner también fue conocida como Flo-Jo. Ninguna atleta ha corrido tan rápido como esta californiana nacida a finales de 1959. Sus marcas de 10.49" y 21.34" en 100 y 200 metros respectivamente fueron calificados como records del siglo XXI, y aún hoy parecen totalmente inalcanzables para las atletas de la actualidad.


Los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988, fue la competicón que la elevo a la categoría de mito. Fue sin ninguna duda la reina de esa olimpiada. Sólo unos meses después y de forma sorpresiva, en febrero de 1989, anunció su retirada definitiva de las pistas, lo que disparó las sospechas de dopaje que ya pesaban sobre ella. Tenía 29 años y estaba en la cúspide de su carrera. Su prematura retirada también disparó las sospechas de dopaje que ya antes pesaban sobre ella.


Sus problemas de salud comenzaron en 1996, año en que sufrió un ataque al corazón.  En septiembre de 1998, con sólo 38 años, fallecía victima de una apoplegía cerebral en su casa en California. Su temprana muerte reactivó la polémica y fue relacionada con los productos consumidos en su etapa como atleta. Algunos catalogan sus récords en el atletismo de velocidad como uno de los grandes escádalos de la historia del dopaje, aunque nunca se encontrara prueba de ello.


Aparte de por sus marcas, será recordada por su belleza y su exotismo, por su indumentaria colorista, atrevida, novedosa y, algunas veces, extravagante, y también por sus maquillajes espectaculares, destacando sus kilométricas y pintadísimas uñas, que la hacían inconfundible en las pistas de atletismo.